Mezclador MCI JH-636: La restauración

Creo que era abril del 2016. Sonó el teléfono, era alguien a quien no conocía. Me comento que alguien le había dicho que a mi me podría interesar una mesa de sonido que él tenia en venta. Le contesté que no, que ya tenía una que yo mismo había arreglado y que mi intención era jubilarme con ella… “Ah, bueno…pero era la mesa de los estudios Xoxoa, eh? La mesa en la que grabaron Mikel Laboa, Ruper Ordorika, Oskorri, Itoiz, y…”

– VALE. Cuando podría verla?

A primera vista, la mesa estaba destrozada. Fue abandonada con la llegada de la era digital, y pasó 30 años apagada y abandonada, viajando por trasteros, almacenes, bajeras, siendo un estorbo en todos lados y sin que nadie apreciara el trabajo que antaño realizó. Y yo pensé “ si no la arreglo yo no la va a arreglar nadie y se va a la chatarra”, y “con el trabajo que ha hecho, con la música que ha pasado por sus venas…”

 

Y asi fue como me volví a enamorar.

 

Y la acogí en mi casa. Despues de tenerla un año y medio “en reposo”, comencé con la reparación. No ha sido un trabajo fácil: Un trabajo interminable de documentación, muchísima paciencia, unos componentes electrónicos que he tenido que traer desde la otra parte del globo, tropezar y levantarse, horas robadas al sueño para acabar eso que me obsesionaba… pero el amor es el amor.

Manos a la obra!

El primer trabajo fue reparar las fuentes de alimentación. Hablo en plural porque la mesa tiene dos, una para los circuitos de audio y otra para iluminación y automatización.

Los alimentadores tienen señales de haber pasado alguna inundación, por el lodo acumulado en la parte inferior… pero por supuesto, antes de nada quise probarlas como estaban, por supuesto sin conectarlas a la mesa. “A ver qué pasa”. Y pasó que aquello, como era de esperar, empezó a sacar humo: Condensadores secos, resistencias quemadas, estabilizadores agotados,… Pues a trabajar! Desmontarlo todo, limpieza general y localización de componentes defectuosos, reposición de todos los semiconductores y condensadores de filtro, comprobación y puesta a punto… Un mes largo de trabajo, que se ve recompensado cuando pruebas los alimentadores y funcionan. El primer paso!

Cuando pensé “si pongo en marcha el módulo master ESCUCHARÉ esta mesa”, confieso que me emocioné. Sería el primer paso para resucitar esta mesa de 1980! Pero para ello, tengo que cambiar todos los condensadores de acople de este módulo, porque se puede dar por seguro que, después de tanto tiempo estarán resecos. Y he aquí la siguiente sorpresa: estos condensadores son bipolares. Nunca he visto esto en otros circuitos de sonido, en ninguna mesa ni en ningún otro aparato. Buscando información, me doy cuenta de que tienen menos distorsión que los polarizados. Bien! Eso habla de la calidad de esta mesa.

Para conseguir estos condensadores he tenido que “ir a China” de compras, ya que es allí donde se fabrica el mayor porcentaje de componentes electrónicos. No se me ha hecho difícil encontrar estos componentes en la red, con algo de paciencia, claro… Los pido y espero un mes. Mientras tanto, tengo dónde pasar el tiempo. Por ejemplo, investigando sobre el sistema de automatización, mejorando el soporte de la mesa (tiene las ruedas destrozadas), analizando los módulos…

Un poco de historia

Una vez metido en trabajos de documentación, he querido labrar también el apartado histórico de esta mesa, además del técnico. O sea, los méritos y andanzas de esta mesa. Y es así como me he enterado de que esta mesa fue hecha por encargo de Jaime Yarritu de la discográfica Xoxoa; una mesa preparada para 36 módulos, pero que se trajo desde el principio con 20. Era junio o julio de 1980.

Esta mesa de sonido estuvo en manos de Jean Phocas desde el principio. El fue el ingeniero de sonido de Xoxoa desde sus inicios. Y la mesa empezó a trabajar desde el momento en que se trajo, pues en 1980 se grabaron ya bastantes discos. Uno de los primeros trabajos fue el primer album de Ruper Ordorika “Hautsi da anphora”. También son de 1980 el segundo LP de Itoiz, “Ezekiel”; “Plazarik plaza” de Oskorri; “Lau-bost” de Mikel Laboa, “Zaldi Erratu Hatsa” de Iñaki Eizmendi, “Katebegiak” del grupo Enbor, “Asfaltuko lorea” de Akelarre y “Otsoa dantzan” de Izukaitz.